gama industrial funcionamiento krv linea El sistema Kosner de volumen de refrigerante variable (en adelante KRV) se basa en un diseño frigorífico a expansión directa, de múltiples compresores, de caudal refrigerante variable y con varias unidades terminales.
De esta forma se consigue ajustar la potencia térmica entregada por cada una de ellas a la demanda térmica real de los usuarios.
Al tratarse de sistemas aire-aire de expansión directa, es el mismo refrigerante que se comprime en la unidad exterior el que se expansiona de forma selectiva y controlada en cada unidad interior, resultando una instalación sencilla y sin elementos mecánicos auxiliares.
Así pues, se trata de un sistema modular, flexible y de elevada eficiencia energética.
Infografía
aplicaciones Debido a la gran flexibilidad de los sistemas KRV, sus aplicaciones son tan amplias como necesidades se puedan encontrar en diferentes actividades: aplicaciones
versatilidad Con estos sistemas se pueden diseñar soluciones muy variadas y ajustadas a los condicionantes del recinto.

Distribución y difusión del aire tratado mediante redes de conductos vistas Difusión localizada y uniforme mediante unidades encastradas en falso techo tipo cassette Difusión localizada para pequeños recintos mediante unidades murales tipo split pared Distribución y difusión del aire tratado mediante redes de conductos ocultas Difusión localizada mediante unidades ocultas en falso techo, tipo conductos de descarga directa Difusión localizada de largo alcance mediante unidades tipo suelo/techo Difusión localizada de baja estratificación mediante unidades tipo consola de impulsión reversible
versalitidad Los equipos Kosner KRV se caracterizan por la sencillez de su instalación, puesto que no precisan de fluido caloportador adicional. Es el mismo gas refrigerante, el fluido que se distribuye por la instalación y cede la potencia térmica a cada unidad interior terminal.

No se precisan elementos mecánicos auxiliares, realizándose la red de distribución en árbol mediante tubería frigorífica.

Las distancias frigoríficas pueden alcanzar valores de hasta centenares de metros, con lo que se puede acometer casi cualquier tipo de instalación, desde la más pequeña hasta la más extensa.